viernes 18 de septiembre de 2009

NOVELA Y CUENTOS MINEROS DE ROBERTO ROSARIO (Abrir imagen)


Saludos amigos:
Durante veinte años compartí experiencias con ustedes en diversas empresas mineras del norte y centro del país. Los recuerdos gratos, alegres, los sueños y aspiraciones, así como las circunstancias de tristeza y dolor que alguna vez nos unieron, se recogen en la novela Volcán de Viento y en el libro de cuentos Lámpara de Minero.

Muy pocos libros se han publicado en estos últimos tiempos sobre los mineros y la minería contemporánea, escritas desde adentro, en la mina misma.

Adquiere y difunde el trabajo literario de tu amigo y compañero de trabajo. Son libros para ti, para tus hijos y la familia de todos los mineros.
Tu amigo
Roberto Rosario Vidal

Adquiérelos en las principales librerías del Perú o haz tu pedido a:
EDITORIAL SAN MARCOS
Av. Garcilaso de la Vega 974. Telf. 424 6563. Lima

viernes 7 de agosto de 2009

LA POESIA, GENERO BASE DE LA LITERATURA INFANTIL


Por: Roberto Rosario Vidal

Uno de los más importantes aciertos de la educación actual en el Perú, es la implementación del Plan Lector como medio para estimular la lectura en los educandos. Sin embargo en su aplicación no solo se prioriza la narración sobre la poesía, sino que se descarta este género literario, sin considerar que la poesía, como dice Benedetto Crocce “es la lengua materna del género humano”.

Padres y maestros piensan que la narración tiene prioritaria importancia en el desarrollo de la oralidad del niño. Sin embargo, psicólogos, lingüistas y pedagogos ratifican la preeminencia de los usos y costumbres tradicionales de madres y nanas, que desde tiempos inmemoriales, inician la oralidad de los niños valiéndose de la poesía.

El discurso rítmico y rimado, la poesía, es una de las primeras manifestaciones que pone en comunicación a las personas consigo mismas y con sus semejantes.

Primero es el ritmo, la melodía, después el contenido. Se equivocan por ello quienes piensan que a los niños no les gusta la poesía, porque no comprenden el significado de los versos, cuando en realidad, el niño piensa y habla en imágenes. El niño está descubriendo el mundo que le rodea y su sorpresa es constante.

Dice el pedagogo venezolano Luis Arnaldo Tejada que “la poesía es el embrujo de la palabra en la metáfora”. Si el niño interpreta el universo en escenas globales, en imágenes con sugerencias poéticas, en metáforas, mal haríamos en posponer la poesía con el criterio equivocado de que el niño lo la entiende.

La poesía es la búsqueda de la belleza a través del artificio de la palabra, forma de comunicación ultra sensitiva en la que las palabras no siempre son portadoras del mensaje; ni los ojos, ni los oídos, ni la boca, son transmisores o receptores. Es la sola emoción, el deleite, el gozo ante la belleza, la vida, el paisaje o los sentimientos.

No es necesario por ello comprender el significado de los versos para apreciar un poema, como no es necesario ser músico para percibir la belleza del canto de un gorrión.

La capacidad de apreciar la poesía, es connatural a la belleza de la palabra escrita o hablada.

La poesía es una. La que agrada a los niños o a los adultos puede diferir en matices de contenido o intereses de acuerdo a la edad. Mas aún, el niño es privilegiado en relación a los adultos en su comprensión, porque el niño piensa y habla en imágenes; porque su vida es una constante sorpresa: El sol que nace, la luna que se esconde entre las nubes, las ondas que produce una piedra al caer a una fuente de agua, las caricias de mamá, un helado de chocolate o un día de campo.

El niño tal vez no alcance a expresar sus sentimientos debido a la limitación de su lenguaje todavía incipiente, pero ve el mundo en escenas globales, en imágenes poéticas, de allí que nos sorprende a veces con expresiones metafóricas maravillosas.

Un niño me decía:
-“Los pelitos del suelo”, refiriéndose al gras.


Padres y maestros deben encausar adecuadamente el pensamiento literario del niño estimulando su imaginación creadora. Deben orientarlo a la apreciación artística del mundo que lo rodea procurándole experiencias adecuadas que permitan el goce estético que la palabra, como la música y la pintura saben darle.

¿Qué opinan de la poesía los especialistas?
· "La poesía tiene un parentesco más cercano con las almas infantiles: Lleva al niño a encontrarse dentro de sí mismo y hacer uso de sus recursos totales de imaginación, sensibilidad y afectividad; es capaz, en fin, de guiarlo hasta el libre desarrollo de sus facultades creadoras, por su gran poder de emulación”. (Morita Carrillo, poeta venezolana).

· “La creación poética acaricia el efluvio de la sonrisa de la niñez con la plenitud de su expresión, sin subalternizar sus altos fines estéticos, como si ella fuera tan solo un recurso didáctico para el aprendizaje”. (Hugo Molina Viaña, poeta boliviano).

· “La poesía es el más valioso auxiliar con que cuenta en materia de lenguaje el maestro, por su intenso poder sugestivo y su comunicación de emociones”. (Frida Shultz de Monttovani, pedagoga argentina).

· “Poesía es toda aquella armonía que tiende a despertar en el alma sentimientos estéticos”. (Aurora Medina, escritora boliviana).

· “Aquellas palabras que aparecen rítmicamente en el encanto de una canción, como en el recitado de breves poemas, son útiles para la formación de la sensibilidad estética, tanto como para el desarrollo del habla e incluso, preparan para el aprendizaje de la lectura...”(Eduardo de la Cruz Yataco, escritor peruano).


¿Interesa que los niños entiendan la poesía?
No es preciso que el niño entienda el significado de los versos para que aprecie la poesía. “La poesía mas que a la inteligencia va dirigida a la sensibilidad, por tanto no ha de ser medida con la vara del razonamiento”, dice la educadora venezolana Morita Carrillo.

Debemos desterrar el criterio utilitario equivocado de que la poesía, además de no ser entendida es inútil, porque no aporta nada al proceso educativo.

La poesía vigoriza la imaginación del niño, expande su espíritu, sensibiliza creando reservas subconscientes de efluvios divinos que lo acercan al creador, en tanto sea capaz de sorprenderse, admirarse y gozar de las grandes cosas que ofrece la vida.

¿Y acaso no basta que el niño sea feliz, que goce, que sea capaz de sentir, percibir la música maravillosa de la poesía?

Dora Pastoriza de Etchebarme, educadora argentina autora de varios estudios sobre la literatura infantil afirma que “no interesa que el niño no entienda la poesía en su significado exacto. La poesía es palabra, es música y como tal va dirigida, ante todo al oído, camino forzoso para tocar la sensibilidad”.

Y Juan Ramón Jiménez, autor de El platero y yo decía que “en casos especiales nada importa que el niño no entienda, no comprenda todo. Basta que tome el sentimiento profundo, que se contagie del acento, como se llena de la frescura del agua corriente...”

Fines de la poesía infantil
José Marti, el poeta y revolucionario cubano decía: “¿Quién es el ignorante que sostiene que la poesía no es indispensable a los pueblos?”.

La escritora uruguaya Sylvia Puentes de Oyenard en su libro El niño y la poesía, afirma: “La poesía aunque conlleva un fin en si misma, desempeña un papel más importante porque intenta que el hombre vuelva su mirada hacia las estrellas, recobre el encanto de la fantasía y regrese al lenguaje del amor y la belleza”.

La poesía es un fin en si misma, la satisfacción espiritual que genera la palabra en verso, es como un efluvio divino, un aliento vivificador, deleite espiritual que llena, satisface, hace vibrar las cuerdas más sensitivas del ser.

De este fin, subsidiariamente se desprenden la función social, ética, cultural, lúdica y estética que permite que el niño se relacione con su entorno de manera armoniosa.

Morita Carrillo, en el enjundioso ensayo de Efraín Subero Literatura infantil venezolana propone los siguientes fines de la poesía infantil:

· Despertar profundas sugerencias en el alma del niño.
· Señalar vías para el goce estético.
· Enriquecer el caudal de imágenes del juego en su pensamiento.
· Refinar su gusto y ayudar a estructurar su personalidad.
· Estimular al niño para que se exprese bellamente, es decir, que le incite a crear.
· Ayudarlo a descubrir, casi sin tener conciencia de lo que hace, que él sienta poéticamente.
· Dejar en el inconsciente del niño un recuerdo maravilloso que se incorporará a su futuro desenvolvimiento, y
· Crear en él una especie de conducta subjetiva, llamada a salvaguardar sus intereses espirituales.

Iniciación literaria del niño y la poesía folklórica
¿Cómo se inicia literariamente el niño?

A través de los tiempos y nadie ha roto ese protocolo, la poesía de origen tradicional o folklórica, la más sencilla y doméstica, la que brota del sentimiento maternal, ha sido siempre la que ha escuchado el niño desde sus primeros días de nacido. Es pues la poesía y no el cuento, como todos piensan, que prepara el oído del neonato para el arte. Este inicio, como se puede apreciar, no es visual, porque el niño todavía no lee. Es auditivo.

Resulta por ello importante el desarrollo de la habilidad de escuchar, como acto previo a la comunicación oral. Y nada mejor que la poesía como medio para llegar auditivamente, de manera agradable a través de las nanas, rondas y canciones para jugar o llamar al sueño.

En el primer año de vida, la madre o quien haga sus veces, cumple un rol protagónico en el estimulo de su sensibilidad que lo preparará para futuros aprendizajes. Pero es recién en la educación formal (Educación inicial y primaria) cuando se aplican diversidad de estrategias didácticas que permitirán un adecuado desarrollo de la comunicación oral y escrita del niño.

La poesía folklórica, como todos sabemos no tiene autor conocido y se trasmite por tradición oral, de persona a persona, de madres o padres a hijos. Encontramos en esta categoría los Arrorós, nanas, sorteos, juegos, rondas, retahílas, villancicos, aleluyas, jitanjáforas, jerigonzas... y la poesía oral misma, como género mayor. (Este es un tema por demás extenso, que no vamos a tocar en esta sesión).


Arrorrós
La doctora Mildred Merino de Zela recoge en Lima con el nombre de “folklore materno infantil” algunos arrorós:
Tis, tis, caputis,
tis tis, caputis...
(Tomando un dedito del niño, la madre hace oprimir la palma de su otra mano al ritmo de la canción. Así comienza de manera inconsciente la educación sensorial del niño).

Tortitas de manteca
para mamá que da la teta,
tortitas y tortones
para papá que da calzones.
(Agarrando ambas manitas del niño, la madre hace palmear al ritmo de la canción)

Continuando con la coordinación sensorial la madre estimula que el niño abra y cierre sus deditos cantando:

Pollito asao,
apimentao,
apuchi apuchi,
que está quemao.

En el siguiente periodo de coordinación motora gruesa el niño empuña la mano y se da golpecitos de cabeza al ritmo de la canción:

Dale a la mochita,
con la piedra grande,
con la chiquitita.

Juegos con los dedos de la mano hablándoles. Se comienza agarrando el meñique:
Este niñito
se compro un huevito;
este lo cocinó;
este le echo salsita;
este lo meneó;
y este pícaro gordo
se lo comió.

Cuando el niño ya puede sostenerse sentado en la falda de su madre, ésta le canta haciéndolo cabalgar en su muslo:

Los niñitos de San Juan
piden pan, no les dan,
piden queso, menos eso,
piden ají, eso sí...

La señora Florencia Vidal cantaba en Lima la misma canción de la siguiente manera:

Aserrín, aserrán
los maderos de San Juan,
piden pan, no le dan,
piden queso, menos eso,
piden ají, eso si,
le dan...

También he escuchado comenzar este arrorró diciendo:

Tutu tutuquin,
los maderos de San Juan...

La doctora Merino manifiesta haber recogido en Moquegua el siguiente arrorró:

A la rrurra rrurra
que parió la burra,
cinco ratoncitos
y una garrapata.

También:

Duérmete niñito,
duérmete por Dios,
que ya viene el cuco
y cargará con vos.


Sorteos
Como su nombre lo indica, son actividades lúdicas que emplean los niños antes de iniciar un juego. Sorteo para determinar quien la lleva, quien persigue, quien busca, etc.

El doctor Miguel Ugarte Chamorro publicó el año 1947 el libro Juegos y canciones, dichos y otros entretenimientos de los niños, de donde tomamos los sorteos y algunos juegos que presentamos a continuación:

Ene, tene, tu,
cape, nane, nù.
Tiza fa, timbalà,
tas, tes, tis, tos, tus,
para que la tengas, tú.

Pito, pito, colorito
de la seda verdadera,
pin, pon, fuera.

Al pasar por la montaña
una pulga me picó;
la agarré por la orejas
y se me escapó.

Manzanilla, pelotilla,
rebigato, veinticuatro,
25, 26, 27, 28, 29 y 30.

A san guan,
pique, pique,
bulevan,
buye, buye,
ratapla,
mis, gan.

La naranja se pasea
de la sala al comedor;
no me mates con cuchillo,
màtame con te-ne-dor.

Manzanita del Perú
cuántos años tienes tú.

Palos, palos, caballos,
tuturututu
para que lo tengas tú.

Juegos y Rondas
Una ronda muy popular en casi todos los departamentos del Perú es “Mulata verde”.

Mulata mulata verde
que ya se divisaba,
Alicia se volteaba
y el ángel la tapaba.

Comienza a girar la ronda con todos los participantes mirando al centro del círculo. A medida que se menciona el nombre de un participante se da vuelta y mira fuera del círculo. Sigue el juego hasta que el último participante deja de mirar al centro.

Las rondas tienen origen muy antiguo. Se dice que griegos y romanos usaban rondas en sus celebraciones como también ocurre en algunas regiones del Perú, tal el caso de la Pirualla y el tumbamonte o yunsa.

Pirualla

Todos cantando
pirualla pirualla
y el que no lo hace
paga la multa.

Todos en un pie,
pirulla pirualla
y el que no lo hace
paga la multa.

El participante que no cumple la orden (por ejemplo levantar el pie, o mover la mano) pasa al centro del círculo y ordena diversos juegos hasta lograr que otro participante se equivoque o incumpla.

Yunsita

Yunsita yunsita
quién te tumbará,
el año que viene,
quien te plantará.

El tradicional cortamonte generalmente se celebra en los carnavales entre los meses de febrero y marzo. Haciendo ronda en torno a un árbol vestido con globos, canastas, pañuelos y otros regalos. Al ritmo de la música van cortando el tronco hasta que cae el árbol. Los niños cantan la canción haciendo rondas.

Teresa
Teresa tiende la mesa,
señora tengo pereza.
Con qué se la quitaremos,
con una gallina tiesa.

Villancicos
Los villancicos son canciones de alabanza al niño Dios, que por lo general se canta en las noches de Navidad frente a los nacimientos. Hay villancicos muy comunes que se repiten en diversos lugares del país, pero hay algunos de origen popular propios de cada zona.

Niño Manuelito
qué quieres comer,
buñuelitos fritos
envueltos en miel.

El Folklorista Sergio Quijada Jara, en el libro Estampas huancavelicanas recoge unos versos en quechua que datan de la colonia:

Oh niño Ojecha
llullo wawacha,
ritipa sisachan
yuraj amanjay
...........

Oh hermoso niño
tierna criatura,
flor de nevado
blanco amankay.

Aleluyas
Cantos de alabanza al niño Dios o a determinadas imágenes sagradas en las fiestas patronales.

En Ica en el mes de noviembre se celebra la fiesta de San Miguel. Los ángeles salen a cantar de casa en casa esta copla jocosa (Recogida por la Dra. Mildred Merino) que entre risas y aplausos motiva obsequio de refrescos y panetones:

Angelitos somos,
del cielo venimos,
a pedir limosna,
para nosotros mismos.

Retahílas
Repetición de frases o palabras dentro del poema o canción. “Cucú cantaba la rana”, o:

Un elefante se balanceaba
sobre la tela de una araña...

Jerigonzas
Lenguaje complicado que se estructura agregando a las palabras sufijos o prefijos o intercalando frases para complicar adrede la interpretación. Los niños suelen usar este lenguaje como forma de comunicación secreta o simplemente como juego verbal. Por ejemplo, agregando la sílaba pa pe pi po pu:

Buepe nopos dipi apas (buenos días)



Estribillos
Versos intercalados con palabras de sonido eufónico carente de significación:

Matatiru

-Buenos días mi señoría,
matatiru, tiru la.

-¿Que decía su señoría?
Matatiru, tiru la...

Jitanjàforas
Creaciones verbales rítmicas y sin sentido.

En la Antología Nacional de Literatura Infantil que publicamos el año 1984 dimos a conocer una jitanjáfora que nos hizo llegar la doctora Mildred Merino de Zela, recogida por el doctor Pedro Benvenutto Murrieta, quien manifestaba que escuchó cantar cuando eran niñas a las hermanas Matilde Carranza de Palacio y Margarita Carranza de Caravedo. Este cuento de formula debe haberse recogido en la segunda mitad del siglo XIX.

¿Quién va allá?
Mama Anchenche
-¿Qué Chenche?
Chenchetena.
¿Qué tena?
Tenasà.
¿Qué sa?
Santiguà.
-¿Qué guà?
Guamangongo.
¿Qué gongo?
Gongopai.
-¿Qué pay?
Paisìcolo.
-¿Qué sìcolo?
Sicolombembe.
-¿Qué bembe?
Bembetumba?
-Qué tumba?
Tumbamuelle.
-¿Qué muelle?
Muellecaca.
-¿Qué caca?
Cacahuila.
-¿Qué huila?
Huilalai.
-¿Qué lai?
Lailomè.
-¿Qué me?
Que el cuento ya te lo conté.

Pero también pueden considerarse jitanjáforas los sorteos y juegos tradicionales infantiles que mencionamos anteriormente.

No logro explicarme la razón por la que cada vez que repaso estos poemas tradicionales, me queda en el alma una nostalgia.

Entonces se me ocurre que como las canciones de cuna, nacen del corazón de las madres emocionadas en grado superlativo, al tener en su regazo al fruto de sus entrañas, sus poemas tienen el ritmo del corazón, el aliento divino de la creación y el amor de madre.

¿Qué otra cosa puede ser este maravilloso producto, sino es poesía?

Gracias.

Tema desarrollado en Congreso APELEC PERU 1 DE AGOSTO DEL 2009



BIBLIOGRAFIA

ABAD MENDIETA, Carmela. Cómo aprenden poesía los niños. Editorial San Marcos. Lima, 1998.
MERINO DE ZELA, Mildred. Pueblos y costumbres del Perú. Munilibros /10. Lima, 1986.
HUERTAS ASENCIOS, Silvio. Huari killiksha. Concejo provincial de Huari. Lima, 1998.
MATHEWS, Daniel. Juegue con la palabra. Tarea. 1991.
QUIJADA JARA, Sergio. Estampas huancavlicanas. Edicicòn Dugrafis. Lima, 1985.
CARRILLO, Francisco. Poesía y prosa quechua. Prologo de JM Arguedas. Ediciones de la biblioteca universitaria. Lima 1967.
MORALES, Ernesto. Los niños y la poesía en América. Ediciones Ercilla. Santiago de Chile, 1936.
UGARTE CHAMORRO, Miguel A. Juegos, canciones, dichos y otros entretenimientos de los niños. Tipografía Portugal. Arequipa, 1947.
DEL CRUZ YATACO, Eduardo. Cómo enseñar poesía a niños de 2 a 6 años. Centro de investigaciones Humanísticas JM. Arguedas. Lima,1989.
ROSARIO VIDAL, Roberto. La Literatura infantil en la educación inicial. UNICEF. Lima, 1984.
-----------------------------, Roberto. La poesía infantil en educación Inicial y básica. CONCYTEC. Lima,
-----------------------------, Antología Nacional de Literatura Infantil. INABIF. 1984.



Roberto Rosario Vidal
(Lima, 1948) Es autor de novelas y narraciones para adultos y de más de una docena de libros sobre y para niños. Es educador y abogado. Fue entrenador de la reforma educativa de los años 70, editorialista sobre temas culturales del diario Expreso, Director de General de Defensa del Menor del Instituto Nacional de Bienestar Familiar (INABIF), Director de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Justicia. Representante del Perú ante el Instituto Interamericano del Niño (OEA), Miembro de la Comisión Revisora del Código de Menores, Miembro de la Comisión del Año Internacional del Niño y Presidente fundador de la Asociación Peruana de Literatura Infantil y Juvenil (APLIJ). Organizó el Primer Encuentro Nacional de Literatura Infantil (Lima, 1982), el Primer y Segundo Parlamento Nacional de Niños (1986-87). Participó en la Asamblea Mundial de Niños Bandera de la Paz, realizadas en Bulgaria los años 1982, 1985 y 1988. Actualmente preside la Academia Peruana de Literatura Infantil, correspondiente de la Academia Latinoamericana de Literatura Infantil.

Obras:
Antologías: Con los niños (1971), La barquita de papel UNICEF (1979), Antología Nacional de la Literatura Infantil (1984). Ensayos: Literatura infantil en educación inicial (1984) La poesía infantil (1984). Narrativa: Los sudacas (1984), El trotamundos ( Buenos Aires, Argentina, 1986 - Lima, 1999), La Villa Carmela (Caracas, Venezuela,1986), Shica-shica de limón (1987), El tesoro de Kitakaiteri (2002), Raspadilla de limón (2002) y Lámpara de minero (2007). Poesía: Inventario de iras (1973), Apocalipsis (1980), Corcel de fuego (1983), Contra la corriente (1988), La casa de Cleofé (2000). Novela: Volcán de viento (2008). Próxima publicación: Señal de la cruz (novela), Ciénaga (Novela). El trotamundos en el Callejón de Huaylas (relatos). Osito (poesía). El burrito Jijau (Cuento). El enano Shimantzi (Cuento).

Email :
rrosario101@hotmail.com

Página WEB:
www.roberto-rosario.com

BLOGS:
http://academiaperuanalij.blogspot.com
http://minesmuki.blogspot.com/
http://volcandeviento.blogspot.com

sábado 25 de julio de 2009

Escritor Roberto Rosario Vidal fue incorporado a la Academia Peruana de LIJ

En la ceremonia de incorporación a la Academia Peruana de Literatura Infantil y Juvenil, el escritor Roberto Rosario Vidal, leyó un discurso sobre el proceso de la literatura infantil peruana, marcando como inicio la publicaión del libro de cuentos Juguetes, de la escritora Alida Elguera Mc Parlin, publicado el año 1929: http://academiaperuanalij.blogspot.com/

En la reciente Feria del Libro realizada en la Biblioteca Nacional, Roberto Rosario dio a conocer también la próxima publicación de su novela SEÑAL DE CRUZ, sobre temas mineros, como la novela VOLCAN DE VIENTO. Esta se desarrolla en minas del Centro, la anterior tuvo como escenario minas del Norte del país.

"La narrativa minera es la cenicienta de la literatura peruana, manifestó, pese ser el Perú un país minero". La temática minera que fue tratada por Cesar Vallejo y Julián Huanay hace cerca de un siglo, es un rico filón literario, pero totalmente desconocido. Los escritores no se animan a desarrollar este tema y los empresarios mineros ignoran que la literatura es elemento estratégico para que la población acceda a este mundo subterráneo en el que campea el travieso Muki, duende de las minas.

martes 19 de mayo de 2009

XVIII ENCUENTRO DE ESCRITORES DE ANCASH II



LA POESIA INFANTIL ANCASHINA – HUARINA
Roberto Rosario Vidal

Palabras previas
Con el auspicio del alcalde del Concejo Provincial de Huari, Ing. Edwards Vizcarra, la AEPA acaba de concluir el XVIII Encuentro de Escritores de Ancash, ésta vez con la participación de intelectuales invitados de los departamentos de Ucayali y Huánuco y la presencia de uno de los escritores más importantes de nuestro departamento Dr. Carlos Eduardo Zavaleta. En el poresente artículo y en el anterior, mostramos el dinamismo cultural de la provincia de Huari, donde el actual gobierno municipal manifiesta que "la cultura es parte de la canasta familiar".

Al cumplirse veinte años de la publicación de la ANTOLOGIA NACIONAL DE LITERATURA INFANTIL, nos propusimos efectuar un nuevo estudio para evaluar los avances producidos desde entonces, revisar las nuevas publicaciones en prosa y en verso e incluir la obra de los escritores que se habían incorporado a la Asociación Peruana de Literatura Infantil y Juvenil que creamos en 1982 y que a lo largo de un cuarto de siglo viene difundiendo la obra de los autores que escriben para niños.

Como puede suponerse nuestro inventario de autores y obras nos llevó a revisar la bibliografía existente en bibliotecas nacionales, regionales y departamentales. Es así como llegamos, retornamos diría mejor, al departamento de Ancash.
Es preciso mencionar que la Antología Nacional de Poesía infantil, que se encuentra en preparación, incluye a un grupo selecto de escritores ancashinos, autores de poemas de factura excepcional que los hace merecedores de elogiosos comentarios de los mejores y más imparciales críticos: los niños.

En Ancash, nuestro departamento, se puede asegurar con orgullo que la poesía infantil ha crecido fértil en sus prados literarios, cuya inspiración se ha regado con las aguas prístinas de los nevados inmaculados y el verde eterno de sus campiñas donde retozan los niños, como fiel promesa de un futuro mejor.

Sin más preámbulo, propongo que me acompañen a repasar un álbum de poemas para niños, de algunos de nuestros más importantes poetas, dejando constancia que por RAZON DE TIEMPO no mencionamos en esta oportunidad a todos los que estamos incluyendo, relevando de manera particular la presencia de los escritores de la provincia de Huari, que nos acogen generosamente en su hospitalaria casa:

POETAS ANCASHINOS PARA NIÑOS

Rosa Cerna Guardia
(Huaraz, 1926).Poeta y narradora. OBRA: Los días de carbón (1968). El hombre de paja (1973). La niña de las trenzas azules (1968). Una flor de cuentos (1993). Antología Los niños del Perú y sus poetas (1976). PREMIOS: Juan Volatín (1965). Obtuvo una mención honrosa por la Fundación Martí de Costa Rica, entre otros importantes galardones.

Vistiendo y desvistiendo a los días
Al Lunes le quito la capa
que al Martes no se la pude poner,
al Miércoles le doy los zapatos
que el jueves los usa al revés.

Al Viernes le pongo el sombrero
que el Sábado no quiere llevar,
y al Domingo lo visto de gala
con capa, zapatos y sombrero a la vez.

Oscar Colchado Lucio
(Huallanca Ancash, 1947). Narrador y poeta. OBRA: Tras las huellas de lucero / Novela para niños y jóvenes (1980). Cholito en los andes mágicos (1986). Cholito en la ciudad del río hablador (1995). PREMIOS : COPE (1983). Premio Nacional de Literatura Infantil APLIJ (1985). Premio Latinoamericano de cuento CICLA (1987). Premio Nacional de educación Horacio (1995). Ha dirigido las revistas Cholito y Alborada, de Chimbote.

Adivina adivinanza
Si, doncella es
una muchacha
que en las noches
se despierta
y vestida de blanco
reluciente se pasea
-¿Quién no más pues?
-La luna.

¿De la luna vendrá?...
De más arriba quien sabe
el hecho es que sentándose
a tu ladito te dice:
¿En tu camita
o aquí nomás?
Y sin que te responda
te agarra.
¿Quién es?
-El sueño pues.

Livio Gómez
(Llaclla- Bolognesi, 1933). Poeta de reconocida trayectoria por su obra literaria y de promoción cultural que realiza en Tacna, donde reside desde 1966. Obra: Cómo aprovechar la lección (1969), Devolverles la mirada (1970) y Para ti, madre (1982). Dirige la revista cultural “In Terris”.

Pizarrita mágica
Pizarrín, pizarrón,
pizarrita de mi corazón:
Ponte azul si escribo bien,
para que luzca hermosa
mi ortografía buena.
Y ponte blanca si escribo mal,
para que no le vean las orejas
a mi ortografía mala.


Verano
Hace tanto calor
que dan ganas de desabotonar
el horizonte
para que se ventile mejor
el universo.


Francisco González
(Huaraz,1922). Poeta y pintor. OBRAS: Poemario escolar (1965). Vida de perros (1977). Retablo de poemas. En su condición de Director del INC de Huaraz, durante muchos años ha promovido publicaciones literarias y eventos culturales.

Acuarela
Nuestros andes de vivos colores
son del iris reflejos serranos.
En la saya, en la rueca, en la breña,
en la pampa, en el cielo, en la nube.

Y es tan fresca la brisa que lleva
fuerte olor de tierra mojada,
con vapores que tórnanse nubes,
sedosas, palpitantes y blondas.

Ya no duerme el gañán en su choza
y todo frutece, se hincha y madura
y en los valles sólo se respiran
generosos alientos de mucho trabajo.

¿Quién no admira la gama infinita
en las tardes de grana y de oro?
¿Quién no gusta del calor prodigioso
que enloquece, consume y abraza?

¿Quién no siente y no vive esta hora
con sus tiernas caricias sin celos?
¿Quién no gusta el azul de este cielo
en los campos de ésta mi tierra?


Domingo Guzmán Huamán Sánchez
(Cochapetí, Aija 1938). Reconocido por su labor como profesor de folklore, dramatización, títeres, educación artística y expresiones grafico plásticas. Incursionó en la Literatura infantil con Poesía infantil (1994) y Teatro (1995). Ha obtenido diversos galardones regionales por su labor creadora.

Carnaval
Ya llegó el carnaval
bailemos todos contentos;
ya llegó el carnaval
juguemos todos alegres.

Con serpentinas y talco
huachihualito, huachihualón.
Con concertina y flauta.
huachihualito, huachihualón.

Román Obregón Figueroa
(Caraz, 1953). OBRA: Andes mágicos, Leyendas de Caraz (1969). Canciones y jardines, poesía (1981). PREMIOS: Primer premio Concurso de poesía UNMSA (1966). Dirigió la revista Comarcas.

Caballito de palo
Corre, vuela
caballito
traga leguas.

Con patas de viento,
caballito
crin de fuego,
corre, corre
rapidito.

Llévame a la cima
donde surgen
las luces del día.
Corre, corre.

Caballito:
quiero ver
la fuente dorada
donde nace
el amanecer.


Un cuento
El príncipe araña
se quiere casar.

La princesa araña
ya tejió su ajuar.

Llegan invitados,
presentes le dan:
Iris de rocíos,
néctar y azahar.

La orquesta no llega:
¡Quién va a cantar!

La arañita llora;
¡qué triste llorar!

La alegría vuelve:
¡El grillo vino a cantar!


Macedonio Villafán Broncano
(Tarica- Huaraz, 1949). Capulí, poesía para niños (Huaraz, 1985).

La ronda del seqsi
Niños y niñas
la ronda jugaban
en los llanos del sol.

Los seqsis del campo
niños y niñas son.
Antes que vinieran
los supay nocturnos,
los dioses del mal,
todos los días
la ronda jugaban
en los llanos del sol.

Niños y niñas
la ronda jugaban
en los llanos del sol.

Niños y niñas
haremos la ronda
en los llanos del sol.
Alegres anuncian
de nuevo la ronda
pañuelos agitan
se van a juntar.

Niños y niñas
haremos la ronda
en los llanos del sol.
Vengan niñitos,
vengan niñitas,
a la ronda entremos
con el corazón.


POETAS HUARINOS PARA NIÑOS

Néstor Espinoza
(Huacachi- Huari,1938). Autor del breve pero hermoso poemario: Pequeña canción (1992).

Zorzal
El zorzal que canta
no es un pájaro,
Sólo es la sombra
de un pájaro que canta.

Nocturno
¿Dónde están
los rebuznos?
Están dormidos,
con sus ancas doradas
de cansancio.
Están soñando caminos
y un hilo de agua clara.

Silvio Huertas Asencios
(Huari, 1932). OBRA: Alba y valle, Escalada al olvido y Esencia de pueblo. Poeta de gran sensibilidad y profundo amor a su tierra y el folklore. Es autor del libro Killiksha (1998), valioso compendio cultural de la provincia de Huari. PREMIOS: Palmas magisteriales y Laureles magisteriales ancashinos.

Vida
Cielo azul
cerro azul,
nubes blancas y arrebol.
¡Cómo brilla la mañana
en la natura serrana!.

Dame dulce,
dame amor,
cariño blanco de mamá.

Cómo me gusta sentir
la alegría de vivir.

Canta cucú cuculí
Canta tú
cantú.

¡Nada hay más hermoso
en la tierra
que cantar la libertad!

Manuel Lora Camones
(Huari, 1900-1964). Maestro de escuela. Poeta. Folklorista. En 1979 publicó Semblanzas del pasado. Compilación de poemas en prosa y en verso, con profundo sentimiento regionalista y amor al maravilloso jardín enclavado en el corazón del callejón de Conchudos que lo vio nacer.

Mi ovejita
Tasca mi huashqui la verde shojlla
rapchindo vive por el jaral.
Del cuello pende linda huasquita
hecha de fibras de mi pencal.

Su lana crece para el vestido
que las amadas han de puzhcar.
La mano rosa que bien le cuadra
ella ya sabe quien es rosal

Cuando la tarde tiende su manto
viene a mi lado dulce a tascar.
Cuando medita no sé que cosas
sus ojos tienen grato mirar.

Ella ya sabe que su lanita
en puka jacus ha de lucir.
Cuando abro el libro viene corriendo
quiere bastante ser colegial.

Cuando me ausento triste me llama
lanzando al viento su tierno ”vaaa...”
Tasca mi huashqui la verde shojlla
que alegre corre por el jaral.

Shojlla (Pasto de la puna, ichu).
Jaral (Maizal)
Huashqui (Oveja tierna)
Puzhcar (Hilar)
Puca jacu (Manta roja con que se cubre la espalda de las mujeres).


Teófilo Maguiña Cueva
(San Marcos- Huari, Ancash, 1922- 1996). Autor del poemario: Rima rima: poemas escolares (1956) y del libro de cuentos: Muy cerca del cielo (1963). Publicó también las antologías: Poesía para niños (1967) y Antología del teatro escolar (1968).

Mi vaquita
Mi linda vaquita
preciosa y “bollona”
cuando me da leche
se pone monona...

Y su becerrito
inquieto le grita:
¡Mamita, vaquita
guárdame un poquito!.

La vaca dice muuu
y su becerro meee...
¿A quién no le gusta
leche con café?

Elmer Moreno Martel
(Chavín-Huari, 1944). Es autor de dos libros importantes: Multicolor (1989) y ¿Adivina adivinanza quién fue el gordo Sancho Panza? (1994). Es integrante de la APLIJ.

La pizarra
¡Cómo baila
de contenta!
la pizarra
del salón.

Le han pintado
el rostro
negro,
con ticitas
de color.

Roberto Rosario Vidal
Huari, 1948). Poeta y narrador.

La casa de Cleofé
En la casa de Cleofé
siete niños toman té,
pan con queso y jamón,
en la casa de Cleofé.

En la casa de Jonás
todo eso y mucho más,
pastelillos de maíz,
en la casa de Jonás.

El gallito ya no canta
tiene un hueso en la garganta,
pero el pobre mira y mira
como todos se atragantan.

Quiquiriqui quiriquí
en la casa de Cleofé.
Cocoroco corocó
en la casa de Jonás.


Quisiera ser
Plantita de molle,
quisiera ser,
para que mis hojas vuelen,
como picaflor.

Pacaicito verde,
quisiera ser
y en el mes de mayo,
cerca al río, florecer.

Retama silvestre,
quisiera ser,
verde dorada,
brillante como el sol.

Cuántas veces te he dicho
padre cóndor:
! Déjame sembrado
como una flor !


Huari, 14 de mayo del 2009.


Roberto Rosario Vidal
Licenciado en derecho y ciencias políticas. Poeta y narrador. Organizó el Primer Encuentro Nacional de Literatura Infantil (Lima,1982). Presidente Fundador de la APLIJ (Asociación Peruana de Literatura Infantil y Juvenil). Preside la Academia Peruana de Literatura Infantil.

Obras:
Antologías: Con los niños (1971), La barquita de papel UNICEF (1979), Antología Nacional de la Literatura Infantil (1984). Ensayos: Literatura infantil en educación inicial (1984) La poesía infantil (1984). Narrativa: Los sudacas (1984), El trotamundos ( Buenos Aires, Argentina, 1986 - Lima, 1999), La Villa Carmela (Caracas, Venezuela,1986), Shica-shica de limón (1987), El tesoro de Kitakaiteri (2002), Raspadilla de limón (2002) y Lámpara de minero (2007). Poesía: Inventario de iras (1973), Apocalipsis (1980), Corcel de fuego (1983), Contra la corriente (1988), La casa de Cleofé (2000). Novela: Volcán de viento (2008). Próxima publicación: Señal de la cruz (novela), Ciénaga (Novela).

Premios:
Premio Nacional de literatura infantil 1985. Premio de Poesía Ciudad de Lima (Municipalidad de Lima. 1984). Premio CETUC de la PUCP por la película Shica shica de Limón, filmada por el INTE (1986).

Fue Director General de Defensa del Menor del Instituto Nacional de Bienestar Familiar (INABIF). Director General de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Justicia. Representante del Perú ante el Instituto Interamericano del Niño (OEA) en Uruguay. Representante en la Asamblea Mundial de Niños Bandera de la Paz, realizadas en Bulgaria los años 1982, 1985 y 1988.

En el sector privado ha sido consultor en gestión de recursos humanos en diversas empresas mineras: SIMSA, Poderosa, Panamerican Silver, Volcan, Atacocha, Casapalca y San Juan. Producto de esa experiencia son las novelas sobre temas mineros Volcán de Viento y Ciénaga.

Email :
rrosario101@hotmail.com

Página WEB:
www.roberto-rosario.com

BLOGS:
http://lamariposadecristal.blogspot.com/
http://minesmuki.blogspot.com/
http://volcandeviento.blogspot.com

XVIII ENCUENTRO DE ESCRITORES DE ANCASH

PANORAMA CULTURAL DE LA PROVINCIA DE HUARI EN LA DECADA DEL 60
Por: Roberto Rosario Vidal

PALABRAS PREVIAS
La década del sesenta del siglo pasado es considerada como el período más importante de la cultura huarina, tanto por la intensa actividad desplegada por los escritores, como por la publicación de libros. Lamentablemente el terrible sismo de mayo de 1970, propició el éxodo de la mayor parte de la población a otras ciudades del país a tal extremo que en la actualidad, más del 50% de habitantes de Huari son foráneos. Hay quienes dicen que la cifra es mucho mayor. Siendo la población nueva y habiéndose producido la migración de manera violenta, no sabemos si ha habido adecuada transferencia de la cultura. Tema que merece exhaustiva investigación. Debe destacarse sin embargo que el alcalde provincial actual, profesional de gran sensibilidad y amor por su terruño, ha desplegado imaginativos proyectos que nos hacen pensar, que con el apoyo de los intelectuales que sabiamente está convocando se recupere y difunda el rico acervo cultural.Es motivo de gran satisfacción, retornar después de muchos años al terruño, al lar paterno, donde por fortuna transcurrió el periplo más maravilloso y enriquecedor de mi existencia. Antes de ocuparme del tema que me he propuesto desarrollar en este importante Encuentro de Escritores, permítanme hacer algunas reminiscencias del panorama cultural de Huari en la década del sesenta, cuando llegué procedente del Callejón de Huaylas a estudiar en el Colegio Manuel González Prada.

Era marzo y todavía goteaba de los tejados cubiertos de musgo, la lluvia con la que la madre naturaleza había bendecido los campos. Salí a recorrer las calles empedradas del pueblo, desde el barrio El Milagro donde mi padre tenía una pequeña casa, o más precisamente del sector denominado “Zanja”, por las huellas de la erosión del agua, que bajaba de la parte alta del pueblo.

Ciudad antigua con calles angostas, entre paredes de adobe cariñosamente revestidas con yeso y los tejados que alguna vez fueron rojos, pero que igualmente refulgían con el sol, con una sensación que me es difícil describir: Una mezcla de frío seco y tierno sol, que nos hacía decir “qué rico sol”, como la sopa madrugadora de papas con yerbas (papacashqui) que algunas mañanas nos invitaba la abuela Gliceria.

Esas calles que parecían caminar con nuestra cadencia, curvándose, inclinándose y apoyándose a veces en los postes de madera que soportaban las lámparas de luz amarillenta, que se esforzaban por no apagarse. Esas lámparas que brillaban con mayor intensidad en las madrugadas, en las que arropados con ponchos y sombreros salíamos a estudiar en torno a la plaza de armas, en la víspera de los exámenes, donde más de las veces planeábamos alguna travesura.

Ciudad antigua y señorial. Centro cultural de la región oriental del departamento, a donde iban a estudiar la secundaria los jóvenes de los distritos más alejados, varios de ellos convertidos en nuestros días, en progresistas provincias: Chacas, San Luís, Llamellín, Axo, Chingas, Pontó, Rahuapampa, Huaytuna, Huantar, Mallas, Cajay. Menciono el nombre de los pueblos, y se me viene a la memoria la imagen de mis compañeros de estudios, a quienes no volví a ver durante muchos años, sin embargo quiso Dios que un grupo representativo de ellos me encontrara o los encontré y compartimos recuerdos y alegrías, en la ciudad monstruosa que ahora nos cobija.

Huari el año 1960 y durante los diez años siguientes permaneció incólume, hasta cuando nos marchamos y algún extraño maleficio que hasta la fecha no alcanzo a comprender, remeció sus cimientos y se trajo abajo sus preciados tesoros arquitectónicos, que se habían mantenido y conservado durante varias centurias.

La Catedral con el par de torres donde repicaban las campanas convocando a la misa dominical, presidía las ceremonias trascendentes. Misas, matrimonios y la tradicional fiesta de la Mama Huarina que salía orgullosa, de ese fortín de paredes amplias que parecía que jamás nadie podría derribar; sin embargo, ya no está.

Las casonas vetustas, rezagos de anteriores períodos de opulencia. El parque Vigil y los cuatro barrios tradicionales, con antecedentes mitológicos que se remontaban a la leyenda de la fundación del pueblo por Juan Huarín, María Jiray y María Rupay. Y tan solemne y majestuoso como la catedral y las viejas casonas, el antiguo colegio Manuel González Prada, donde con nuestros uniformes caqui, tipo comando, asimilando la rebeldía de quién daba nombre al colegio, participamos en un acto de autodeterminación, precisamente el año que comenzábamos la secundaria: Una huelga de estudiantes que trajo consigo la remoción del director y de casi todos los profesores del colegio, iniciándose una experiencia inédita en la pedagogía nacional.

Me refiero a la incorporación de los profesionales del pueblo, ninguno de ellos con conocimientos de pedagogía, pero que ante la convocatoria de los padres de familia, suplieron esa deficiencia con la mejor de sus intenciones y con la ciencia profunda de su profesión. Así tuvimos la oportunidad de tener como profesor de anatomía al director del hospital, el Dr. José Morales, quien nos llevó a conocer el cuerpo humano manipulando cadáveres en las necropsias, bibliografía médica y auscultando pacientes del hospital que milagrosamente se sanaban o se escondían en los servicios higiénicos, cuando llegaban los “niños del colegio”. Zoología y botánica con la químico farmacéutica Julia Agüero, que daba excelente uso a la naturaleza que nos rodeaba y al microscopio de su propiedad, analizando hojas de plantas e insectos. El profesor de física Dr. José Ramírez, con quien descubrimos los secretos del cosmos, convirtiendo barras de hierro dulce en electroimanes, construyendo timbres eléctricos, telégrafos y generadores eléctricos. Llevamos el curso de química con el odontólogo Bernardino Pasce Lazo quien nos permitió descubrir las propiedades del combustible líquido, sólido y gaseoso, con los que experimentamos la construcción de cohetes con destino a la luna, que sólo llegaron en alguna oportunidad a quemar el techo del vecino; pero sin duda tuvieron mayor alcance, desarrollando nuestra fantasía que pronto recibió con buen agrado las clases de los abogados Salvador Palacios y Edmundo Pardo, que nos enseñaron lengua y literatura, sirviendo de base al profesor Hervias quien supo aplicar el aprendizaje por experiencias y lejos de embromarnos con la lectura de fragmentos de libros de historia, nos hizo investigar los usos y costumbres de las culturas incaicas durante todo el primer semestre de un año, que culminó con la presentación del Inti Raymi más fastuoso de la historia de la provincia, que para nosotros era todo el mundo.

Sin darnos cuenta habíamos leído a Guamán Poma de Ayala, al Inca Gracilaso de la Vega y a más de un cronista, para estructurar el libreto y el vestuario que cada cual confeccionaba.

Es importante mencionar la labor de difusión de la poesía de César Vallejo a cargo de la historiadora Hilda Vidal Vidal, quien organizó un recital poético que preparamos durante cerca dos meses. Vallejo entonces recién comenzaba a difundirse en el Perú. Debo destacar también, con sincero reconocimiento el nombre de los profesores de lengua y literatura que al final de la década del sesenta laboraban en el colegio González Prada: la profesora Adela Rojas, los profesores Franco Solís, Moisés Asencios y en la Escuela Normal el poeta Silvio Huertas.

Huari era entonces el fin del mundo o la capital de nuestro universo. Sólo hasta aquí llegaba la carretera y sin duda se concentraba el comercio y la industria. De lugares lejanos confluían los días domingos las personas procedentes de los lugares que antes mencionamos. Unos para abastecerse, otros para vender su producción, visitar a sus hijos o realizar gestiones administrativas en las instituciones bancarias, municipales y judiciales.

Ciudad plena de colorido y gente, principalmente los días de fiesta: Octubre, la más importante. Cuando retornaban desde lugares remotos, a donde se marcharon en busca de trabajo. Eran los primeros emigrantes que volvían de vez en cuando, seguro como nosotros ahora, llenos de recuerdos y añoranzas.

Ciudad con tradición cultural y sensibilidad artística, estimulada por las continuas presentaciones teatrales en las que participaban adultos y jóvenes, de acuerdo al requerimiento de los libretos. Recuerdo por haber tenido alguna participación en las obras, Esa luna que empieza, de Sebastián Salazar Bondy. Collacocha de Enrique Solari, Ayar Manco, la Mujer X y diversidad de varietés, zarzuelas y canciones que completaban las tradicionales “Veladas literario musicales”. Sin embargo muy poco recuerdo la presencia de grupos musicales, que al parecer habían emigrado a Lima, de donde llegaba por ejemplo, pálido eco del Conjunto Trasandino Huari, que tiempo después conocimos y valoramos en la capital.

Culminando la secundaria habíamos publicado nuestro primer poemario Obsesión rebelde en la imprenta de don Wenceslao Avendaño e integramos a los escritores y poetas lugareños en torno a la revista “Voces” que publicábamos en la imprenta de don Maglorio Mori. Revista con similar formato a Haraui (del escritor y maestro universitario Francisco Carrillo). Voces reunía poemas y pequeñas prosas de los poetas Alcides Alvarado, Silvio Huertas y de colaboradores que nos enviaban poemas de otros lugares.

No estaba ya en Huari el poeta Luís Alberto Rondón, que residía en Lima. Pero si participaba en cuanta ceremonia se realizaba en Huari el maestro y poeta Manuel Lora Camones, a quien rendimos en esta oportunidad especial tributo.

Por esos años conocí en Chavín al escritor Elmer Moreno Martel y al finalizar el año 1969, el último año que residí en Huari, tras la publicación de la Antología de Poesía Ancashina a cargo del poeta Abdón Dextre Henotroza, nos dimos cita en Huaraz con el poeta Jesús Cabel, con quien fuimos a visitar al escritor Marcos Yauri Montero, de quien ya habíamos leído la novela Piedra y Nieve. (Debo decir que la obra de otro de los grandes escritores de nuestro departamento Carlos Eduardo Zavaleta (Cristo Villenas) ya la habíamos conocido cuando cursábamos estudios primarios en Caráz a donde nos había llegado también la colección denominada “libros Ancashinos”.

Huari, ha estado presente siempre en mi vida y en mi obra. En el poemario Apocalipsis (con motivo del sismo de mayo del 70) que durante varios años rememoramos cada mes de mayo en la desaparecida ANEA en Lima con los escritores Carlos Toledo, Jesús Cabel, Abdón Dextre y los pintores Julio León y Franklin Guillén, entre otros. En el poemario Crónicas de un hombre común pero contra la corriente, en el libro de cuentos Los sudacas y Huari es también escenario de la novela Señal de la Cruz que se encuentra en prensa.

Es por ésta razón, que el honor de volver físicamente a mi tierra, no es más que el retorno material de alguien que nunca se fue. Porque mi alma y mis sentimientos, se negaban a abandonar el lar querido, donde no sólo nació el primer amor, sino que también aquí nacimos en la poesía, que es un lazo más fuerte y poderoso que el jus terris y el jus sanguinis juntos.

sábado 4 de octubre de 2008

VOLCAN DE VIENTO / Entrevista en La Primera


martes 1 de abril de 2008

VOLCAN DE VIENTO

Habla el escritor Roberto Rosario Vidal, quien acaba de publicar la novela Volcán de viento, que revela la vida, la pasión y el sufrimiento de quienes trabajan en socavones de la soledad.
–¿Cuál es la estructura literaria de Volcán de viento?
–Volcán de viento es una novela minera, tanto porque el escenario, los personajes y el argumento son mineros. Se ubica en la mina Colquisira (nombre imaginario que podría ser Sayapullo, Quiruvilca, Marza, cualquier mina subterránea).
–¿Cuánto de realidad social contiene?
–En 2001 ocurrió un extraño accidente fatal en el socavón de una mina del norte. Uno de los muertos tenía una perforación que le atravesaba el tórax a la altura del corazón, nadie daba explicación sobre el objeto que generó la lesión. Se dijo que el demonio había introducido una mano en el cuerpo del minero. ¿Venganza pasional, asesinato ejemplarizador por parte de los subversivos o una acción de la empresa? La investigación del accidente permitió retratar en la novela la vida de los mineros, formas de trabajo, vida en familia, relaciones laborales y problemas suscitados por manejos inadecuados de funcionarios, trabajadores y el sindicato. Es una novela minera con profunda base social.
–¿Es verdad que la mina es un infierno?
–Definitivamente, no. La mina es como cualquier otro lugar de trabajo, pero muy riesgoso. Sin embargo, los accidentes son previsibles y las empresas capacitan al personal como requisito previo para prevenir accidentes. Hay técnicas de sostenimiento del cerro muy sofisticadas que reemplazan los tradicionales cuadros de madera, por tecnología moderna que usa pernos, cemento lanzado, mallas, etc. Pero no podemos ignorar a la minería informal, que continua usando procedimientos tradicionales.
–¿Cómo ubicas la novelística actual?
–Hablar de novelistas en la segunda década del siglo pasado era referirse a escasos escritores que los dedos de la mano nos sobraban para contarlos: Alegría, López Albújar, Arguedas. Posteriormente Scorza, Vargas Llosa y Bryce. En nuestros días la novelística tiene mayor número de representantes, quienes desarrollan temas urbanos, rurales, andinos, sociales, políticos, en fin, todas las posibilidades temáticas. Sin embargo se está descuidado el tema minero. Pocos autores, con excepción de Julián Huanay con El retoño y Miguel de la Mata con En la noche infinita, se han ocupado de esta problemática, siendo un tema de trascendencia económica y social.
–¿Cómo escribes una novela?
–En Volcán de viento se emplean técnicas diversas, que están en función del propósito, más que del lucimiento literario. Escribir para mí es una necesidad vital.
-¿Tienes otras novelas en proceso?

Estoy en la etapa final de una novela que se desarrolla en un lejano pueblo ubicado en el departamento de Ancash. Trata sobre la descendencia de un sacerdote muy peculiar. Es muy amena. Y he comenzado otra novela sobre temática minera que tiene por escenario el Centro del Perú, el título es Ciénaga y trata sobre problemas medioambientales. También tiene una base real y bastante fundamento científico sobre la contaminación ambiental y el futuro de la humanidad.

martes 18 de marzo de 2008

VOLCAN DE VIENTO SE PRESENTARA EN MINA SAYAPULLO

La novela minera VOLCAN DE VIENTO de Roberto Rosario Vidal se presentará el domingo 23 de marzo en la bocamina El Carmen Bajo, pertendeciente a la centenaria mina Sayapullo ubicada en la provincia Gran Chimú, La Libertad.

El evento denominado NARRATIVA EN EL SOCAVON es la primera ofrenda cultural del escritor a los trabajadores mineros que compartieron con él sus vivencias, a lo largo de varios años de trabajo en las minas. Posteriormente el libro se presentará en la bocamina Morococha de Quiruvilca y el autor espera la invitación de los trabajadores de otras minas del Perú para leer capítulos de la novela.

VOLCAN DE VIENTO es considerada por los escritores que han comentado la obra, como la primera novela minera contemporánea. Libro que aborda desde la mina misma la problemática socio económica y cultural de la minería actual.

El tungsteno de César Vallejo, El retoño de Julián Huanay y En la noche infinita, de Miguel de la Mata, son importantes precedentes de Volcan de Viento, obras que reflejan los mecanismos de explotación minera del pasado. Desde entonces, nueva tecnología y comportamientos generan otro tipo de respuesta, de conductas de uno y otro lado, problemas y posibilidades, que VOLCAN DE VIENTO retrata con objetividad.

Los trabajadores mineros, como los trabajadores del agro o de la pesca, son un sector importante de la población, pero su realidad es desconocida, ignorada, pese a constituir una de las más importantes fuerzas productivas del país.