Queridos amigos:
En primer lugar mi sincero agradecimiento a la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía, por acogernos en su local institucional. Un reconocimiento especial al señor Aníbal Paredes Galván, infatigable editor y promotor de los escritores peruanos.Mi cálido agradecimiento al distinguido escritor Maynor Freyre, autor de innumerables obras y amigo de toda la vida, quien también, fue trabajador del sector minero en SIDER Perú. Igualmente mi agradecimiento al escritor y crítico literario David Abanto, integrante de la Editorial Norma, quien como Maynor, ha participado en una maratónica lectura de mi reciente novela.Y un abrazo afectuoso a todos los concurrentes a este acto, en el que bautizamos un nuevo libro, de una temática poco conocida en nuestro país.
Amigos:
Debo confesarles que todo lo que leerán en VOLCAN DE VIENTO, en realidad ocurrió alguna vez. Son reales los escenarios, los nombres, las circunstancias, sólo que Colquisira, es parte de todas las minas del Perú. Simbal, Citabamba y el mismo Trujillo, pueden ser, Caspalca, Huayllay, Quiruvilca, San Juan de Lucanas, Cerro de Pasco, Recuay o Huaraz .
El objeto de esta obra es mostrar el universo socio cultural que se desenvuelve en el mundo minero. Las aspiraciones, sueños, alegrías, tristezas, creencias, triunfos y frustraciones, como en cualquier realidad social.
Trata de interpretar de manera imparcial la producción y los mecanismos tradicionales que contribuyen o se oponen al desarrollo de la industria. Pensamos que a partir de esta obra, se generarán nuevos libros que aborden la temática de la minería desde ópticas diversas, porque es preciso decirlo, desde El Tungsteno de César Vallejo, cuyo objetivo respondía a las necesidades ideológicas de época, hasta la actualidad, la narrativa minera ha sido un tema poco tratado, pese a que este Sector juega un rol fundamental en el desarrollo de la economía del país.
En nuestro ensayo, sobre la narrativa minera, hacemos referencia de las obras publicadas desde los albores del siglo pasado hasta la fecha, trabajo que está siendo completado con nuevos libros que vamos descubriendo, los mismos que fueron ignorados por el centralismo cultural.
Pensamos que la oportunidad que nos brinda la Sociedad Nacional de Minería, es una apertura de puertas, para que los creadores de obras literarias, los artistas: músicos, compositores y teatristas, tengan la oportunidad de conocer, de visitar las minas para que difundan en su arte, el trabajo duro pero profesional y con muchas satisfacciones de los mineros y su familia.
Para que den a conocer los esfuerzos por crear una cultura de seguridad y cuidado del medio ambiente por parte de las empresas formales y los avances tecnológicos que hace tiempo han desplazado los picos y palas del pasado, haciendo de esta industria un trabajo, sin duda riesgoso, pero más humano.
Hace veinte años comenzamos a laborar en las minas del Centro del Perú, y desde entonces, al parecer hemos hecho buenas migas con los Mukis, duendes guardianes de la mina, que no nos dejan retornar a la ciudad y se las ingenian de una y otra manera por retenernos y dar testimonio de la importante labor en las entrañas de la tierra.
El destino me ha privilegiado vivir la realidad minera, para interpretar literariamente el extraordinario trabajo de esos faunos mitológicos que vencen las tinieblas con coraje, fuerza, inteligencia, profesionalismo y gran sensibilidad, para extraer las riquezas de la tierra, que contribuye al desarrollo del país.
Volcán de viento es un reconocimiento a todos los trabajadores mineros, sin distinción de ninguna clase: empresarios, profesionales, empleados y obreros.
Gracias
Roberto Rosario Vidal
Lima, 12 de marzo del 2008
En primer lugar mi sincero agradecimiento a la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía, por acogernos en su local institucional. Un reconocimiento especial al señor Aníbal Paredes Galván, infatigable editor y promotor de los escritores peruanos.Mi cálido agradecimiento al distinguido escritor Maynor Freyre, autor de innumerables obras y amigo de toda la vida, quien también, fue trabajador del sector minero en SIDER Perú. Igualmente mi agradecimiento al escritor y crítico literario David Abanto, integrante de la Editorial Norma, quien como Maynor, ha participado en una maratónica lectura de mi reciente novela.Y un abrazo afectuoso a todos los concurrentes a este acto, en el que bautizamos un nuevo libro, de una temática poco conocida en nuestro país.
Amigos:
Debo confesarles que todo lo que leerán en VOLCAN DE VIENTO, en realidad ocurrió alguna vez. Son reales los escenarios, los nombres, las circunstancias, sólo que Colquisira, es parte de todas las minas del Perú. Simbal, Citabamba y el mismo Trujillo, pueden ser, Caspalca, Huayllay, Quiruvilca, San Juan de Lucanas, Cerro de Pasco, Recuay o Huaraz .
El objeto de esta obra es mostrar el universo socio cultural que se desenvuelve en el mundo minero. Las aspiraciones, sueños, alegrías, tristezas, creencias, triunfos y frustraciones, como en cualquier realidad social.
Trata de interpretar de manera imparcial la producción y los mecanismos tradicionales que contribuyen o se oponen al desarrollo de la industria. Pensamos que a partir de esta obra, se generarán nuevos libros que aborden la temática de la minería desde ópticas diversas, porque es preciso decirlo, desde El Tungsteno de César Vallejo, cuyo objetivo respondía a las necesidades ideológicas de época, hasta la actualidad, la narrativa minera ha sido un tema poco tratado, pese a que este Sector juega un rol fundamental en el desarrollo de la economía del país.
En nuestro ensayo, sobre la narrativa minera, hacemos referencia de las obras publicadas desde los albores del siglo pasado hasta la fecha, trabajo que está siendo completado con nuevos libros que vamos descubriendo, los mismos que fueron ignorados por el centralismo cultural.
Pensamos que la oportunidad que nos brinda la Sociedad Nacional de Minería, es una apertura de puertas, para que los creadores de obras literarias, los artistas: músicos, compositores y teatristas, tengan la oportunidad de conocer, de visitar las minas para que difundan en su arte, el trabajo duro pero profesional y con muchas satisfacciones de los mineros y su familia.
Para que den a conocer los esfuerzos por crear una cultura de seguridad y cuidado del medio ambiente por parte de las empresas formales y los avances tecnológicos que hace tiempo han desplazado los picos y palas del pasado, haciendo de esta industria un trabajo, sin duda riesgoso, pero más humano.
Hace veinte años comenzamos a laborar en las minas del Centro del Perú, y desde entonces, al parecer hemos hecho buenas migas con los Mukis, duendes guardianes de la mina, que no nos dejan retornar a la ciudad y se las ingenian de una y otra manera por retenernos y dar testimonio de la importante labor en las entrañas de la tierra.
El destino me ha privilegiado vivir la realidad minera, para interpretar literariamente el extraordinario trabajo de esos faunos mitológicos que vencen las tinieblas con coraje, fuerza, inteligencia, profesionalismo y gran sensibilidad, para extraer las riquezas de la tierra, que contribuye al desarrollo del país.
Volcán de viento es un reconocimiento a todos los trabajadores mineros, sin distinción de ninguna clase: empresarios, profesionales, empleados y obreros.
Gracias
Roberto Rosario Vidal
Lima, 12 de marzo del 2008
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